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DIARIO DEL MAS ALLÁ 3 En esta sección recogemos las experiencias de clarividencia de diversas personas que tienen esta facultad y que generosamente nos las envían para el conocimiento de todos. En la mayoría de los casos, son individuos que solicitan el total anonimato, por lo tanto no es imposible revelar la procedencia. Nuestra máxima es primar el mensaje y no el mensajero. En todos los casos, es necesario utilizar el discernimiento, puesto que por el hecho de estar publicado no quiere esto decir, que sean un dogma. Incluso las imágenes pueden estar impregnadas del mundo onírico y mentalista. Puedes enviar tu experiencia al siguiente correo PARA GUARDAR LA EXPERIENCIA SEÑALE CON EL RATÓN. DÉLE A CONTROL-C, ABRA EL PROCESADOR DE TEXTOS Y LUEGO DÉLE A CONTROL-V, EL TEXTO SE VOLCARA SIN DIFICULTAD |
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EXPERIENCIAS Nº 44.- EL QUINTO SOL
EL QUINTO SOL Siempre me he planteado la pregunta: ¿En qué momento deciden los dioses volver a la Tierra para convivir con los hombres? Todas las filosofías hablan de una convivencia, una integración o una relación muy estrecha durante un tiempo determinado entre los dioses y los hombres. Pero cuando ésta convivencia llega a su fin, los Dioses se vuelven por donde han venido, dejándonos en un total y absoluto desconsuelo. Eso sí; prometiendo volver. Todos anhelamos y buscamos en el prójimo esa chispa divina por la cual le podamos llamar “Dios” o “hijo de Dios”. Es el caso de Jesucristo, Mahoma, Buda…. Que cómo mensajeros o hijos de Dios apaciguan nuestro sentimiento de abandono y nos hacen sentir que se ha cumplido el retorno de los mismos. Pero estos seres nacidos de madres terrestres, a los que hemos intentado deificar, no sustituyen a los que nos engendraron. En el fondo de mi corazón, siento que la llegada a la Tierra de esos mensajeros, no es el pacto prometido antaño con las deidades. Yo espero que Isis, Osiris, Quetzacóalt, Ra, bajen con sus naves y nos ayuden a evolucionar, tanto en nuestra materia, modificando aún más nuestro cuerpo físico, como en nuestros espíritus, recordándonos los valores morales y sociales que parece ser, nunca terminamos de aprender. Una carta enviada por los invasores españoles desde México al Rey de España dice: " y decían que a los primeros hombres su dios los hizo, los forjó de ceniza. Esto lo atribuían a Quetzalcóatl, cuyo signo es 7 Viento.El los hizo, él los inventó." Los mayas tenían clarísimo que una deidad les hizo tal y cómo son. Es decir, moldeó su cerebro para que pudieran tener un lenguaje con recursividad. Amplió su corteza cerebral para conseguir la memoria operativa, y les descendió la faringe de una forma continua para facilitar los distintos idiomas y lenguajes. Todo esto que es lo que nos diferencia de los animales, no se pude hacer por el azar, ni por suerte o casualidad. Las últimas investigaciones neurológicas muestran que es una evolución totalmente minuciosa y ordenada, la cuál hubiera sido imposible sin la ayuda de biólogos y genetistas. Con toda esta información, mi cerebro elabora conclusiones. Siempre que los Dioses vienen, lo hacen para mejorar nuestra especie, para ayudarnos a ser más perfectos. Pero ¿Cuándo deciden ellos que es el momento de volver? Un sueño me dio la respuesta. Soñé cómo otro cataclismo y extinción de nuestro planeta se apoderaba de toda vida existente. Grandes glaciaciones asolaban la Tierra, un corrimiento al unísono de la corteza terrestre hizo cambiar la posición y situación de nuestras fallas y cadenas tectónicas. Donde ahora está el Himalaya, apareció un frío y gélido mar. Japón sumergido bajo las aguas sólo pudo conservar en superficie la costa sur, llena de nieve y coral. Los terremotos, las erupciones y la subida de las aguas se aliaron para evitar la vida sobre la corteza terrestre. Antes de continuar con el sueño, quiero hacer un repaso para que tanto el lector como yo nos situemos. Todas las religiones, culturas e incluso la ciencia, hablan de catástrofes o extinciones totales. Sólo los geólogos reconocen tres glaciaciones totales del planeta. La religión católica un diluvio universal y mi preferida por la cual me oriento en el devenir de nuestra existencia es la Maya con sus cincos Soles. Dicen los Mayas que estamos en el quinto Sol. Los cuatro anteriores fueron destrucciones totales del planeta con la consiguiente desaparición de la mayoría de las especies.
En el primer Sol que duró 676 años, el planeta sucumbió ante las
aguas, convirtiéndose los hombres en peces. En el segundo Sol; dicen ellos, se colapso el cielo. El Sol no seguía su camino, al llegar al mediodía se hacía de noche. (Un meteorito desplazó por un tiempo la órbita terrestre. Fragmentos de la tierra formaron nuestro satélite: “la luna “). Dicen que en este Sol vivían los gigantes (dinosaurios). Duró también 676 años.
En el cuarto Sol, El viento arrasó el planeta (explosión nuclear, posible guerra entre la Atlántida y Lemúria), todos se volvieron monos (regresión de la raza a nivel genético por culpa de la radioactividad). Duró 312 años
En el año 13 Caña, se dice que nació el Sol que ahora existe. El
quinto Sol, Entonces fue cuando iluminó, alumbró y gobernó toda
vida existente en el planeta. Es éste el quinto Sol en el que
habrá hambre (La O.N.U. multiplica las muertes por hambre por la
subida de los precios en la alimentación, según nos hacen creer
por los bio-combustibles ) y perecerá por un terremoto. Desde mi punto de vista estamos de lleno en la profecía del quinto Sol, y no podemos sustraernos a ella. Intentan bajar las emisiones de CO2 fabricando un combustible a base de alimentos de primera necesidad y lo único que consiguen es multiplicar por cinco las muertes de hambruna y seguir emitiendo el mismo CO2 al aire. Todo esto sin contar que se han cargado medio Amazonas para cultivar palomitas de maíz y trigo sarraceno. Cuando digo “intentan” “consiguen” o “se han”, es porque” yo no he sido”. Ni siquiera me han preguntado. Os hago una pregunta: ¿Quién de vosotros llena el depósito de su coche con bio-combustible? Desde luego yo no he visto en la ciudad donde vivo, ni una sóla gasolinera, ni un solo coche que se mueva a golpe de arroz y soja. Pero si estoy viendo en los telediarios continuamente las muertes por hambre a consecuencia de su encarecimiento. En fin, continuemos con el sueño. Después de ver, (cómo dicen los mayas), como sucumbiremos todos por un terremoto ante la previa hambruna, voy a seguir con mi sueño revelador. Me encontraba viendo la desoladora Tierra desde el espacio, cuando la diosa Isis apareció intentando consolarme. -No sufras – Me dijo- Es el ciclo natural que tu especie tiene que seguir para conseguir la evolución. - Es muy difícil no sufrir cuando tus seres queridos mueren y los supervivientes no tienen lugar que habitar. - Nosotros prometimos volver, y así lo haremos. Cuando esto pase, seres de Orión, las Pléyades y Sirio rescatarán los cuerpos que ellos consideren necesarios para evitar la involución de vuestra genética. Como bien sabes, el espíritu es inmortal por lo que la selección no se hará en relación a la evolución espiritual, sino a la evolución genética. - Varias bases se están preparando en tu planeta para ser habitadas por tus semejantes hasta que la corteza terrestre vuelva a ser estable. En el Sinaí se está preparando una. En ella ya se encuentra Osiris y Set. - O sea, que los Dioses bajan sólo cuando hay un cataclismo. ¡Pues vaya un momento para cumplir vuestra promesa! – La recriminé. - No lo entiendes: Todo forma parte de vuestra evolución. Lo único que nosotros podemos hacer es ir mejorando vuestra genética física y astral para que vuestro espíritu evolucione más rápido al tener un mejor continente. - Desde la primera destrucción total de vuestro planeta, (el primer Sol según los mayas), entidades de distintos sistemas Solares han sacrificado durante un tiempo su evolución para ayudaros. Te voy a poner un ejemplo: - Osiris, Horus y Ra bajaron a la Tierra en el anterior cataclismo (cuarto Sol) llevando a estas bases a supervivientes, mejorando sus cuerpos y desarrollando en ellos valores que antes no tenían como la inventiva y la imaginación. Así se realizaron y brillaron grandes obras que todavía hoy las podéis admirar como las pirámides y templos, todas ellas animadas bajo un código de valores humanísticos que parece ser estáis perdiendo. - Rama, bajó a la India en ese mismo cataclismo para enseñar a los supervivientes el control del cerebro mediante la meditación. Y Set, enseñó el manejo y arte de la materia, como los adornos con piedras preciosas (diamantes), y la explotación de fósiles subterráneos como combustible (petróleo). En el sueño pude ver cómo después de la desolación del quinto Sol, Set volvía a enseñar a los árabes; que son sus protegidos, a explotar los recursos de las piedras preciosas, el petróleo y los productos energéticos, que aflorarán en las nuevas tierras. Y vi como la raza árabe volvía a presionar con estos recursos al mundo occidental. Desgraciadamente con independencia de las buenas intenciones de los dioses, el ser humano repite, Era tras Era y generación tras generación las mismas nefastas pautas de insolidaridad. Isis retomó el diálogo dicíendome: - Mira estas escenas, que son la causa del odio entre Oriente y Occidente: Al instante vi el último pacto que realizó Set, con los ismaelitas en el desierto. Fue en el preciso momento en que Agar, esclava de Sara (Sara era la mujer de Abraham) estaba a punto de morir de sed, junto con su hijo Ismael. Agar, que era egipcia, invocó al dios del desierto, Set, y este acudió a su ruego diciéndole: - No te aflijas mujer, pues tu hijo Ismael, nacido de tu vientre y del patriarca Abraham, será el padre de una gran nación (los árabes) y yo le protegeré y le daré fuerza para que en su momento reclame su derecho. Tú has sido expulsada por Sara de la tribu pero tu hijo es también hijo mío y lo le tutelaré hasta el final de los tiempos. Desgraciadamente en estos tiempos, sufrimos las consecuencias de ese pacto, mediante la carestía de las materias primas y el petróleo, que efectivamente está en manos de los árabes. Y no es menos cierto, que la guerra oriente-occidente está en pleno auge, con la invasión de Iraq y Afganistán. En la misma medida Irán, está enriqueciendo uranio, anunciando una profunda desestabilización de la zona. En el transcurso del sueño pude ver como en breve se producirá otro atentando de los fundamentalistas árabes. Isis prosiguió diciendo: - El fin, es que todas estas enseñanzas que se os dan a la vez que se os ayuda siempre que hay un cataclismo, las integréis sin diferenciaros en razas o etnias. Es decir los que controlen y manejen la materia no pueden someter a sus semejantes a la esclavitud o pobreza, como hoy día hacéis. Los que tengan el ingenio y la inventiva, no pueden dejar a sus semejantes en la carencia y limitación, como hoy día hacéis. Y los que sean capaces de controlar su mente mediante la meditación, no pueden quedarse como ascetas y pasivos, como hoy día hacéis. - Tenéis que unir todas las enseñanzas para poder evolucionar y formar un ser completo. Fusionarse y mezclarse para conseguir una sola forma de vivir, de existir. Tienen que desaparecer los ricos y los pobres, los listos y los tontos, los afortunados y los desgraciados. En definitiva tenéis que conseguir la igualdad. - Después del quinto Sol, que es donde os encontráis, lo conseguiréis. Esperemos que tenga razón y consigamos la igualdad después del cataclismo que se avecina. Al menos tanto sufrimiento tendría un objetivo. Sólo nos queda la esperanza de pensar que tarde o temprano conseguiremos la evolución, y con ella el final de las extinciones masivas. Pero un soplo de esperanza inunda mi mente. Y si fuéramos capaces de quitar el hambre, de ser solidarios, de compartir, de mezclarnos sin importarnos el color del pelo o de la piel. Y si erradicáramos el machismo y el feminismo, las barreras lingüísticas hablando todos un sólo idioma. Quitásemos las fronteras y aduanas: ¿Conseguiríamos cambiar la profecía del quinto Sol, evitando así la extinción? No se vosotros, pero creo que al menos, merece la pena intentarlo. ********
EXPERIENCIA Nº 43.- ¿SALVARAN A LOS ELEGIDOS?
¿SALVARÁN A LOS ELEGIDOS?
La doctrina judeo-cristina. Otras tantas religiones, doctrinas y profecías hablan de “los elegidos”. Seres, que por su comportamiento y mérito, terminan siendo llevados a la presencia de Dios, o entrando en diversos paraísos. En nuestro tiempo, esta doctrina se reviste de sentido cósmico, haciendo que los extraterrestres manden una flota de naves, para salvar a dichos elegidos. La coincidencia es pasmosa. Por mucho que me repatee la idea de que seres más evolucionados que yo, sean capaces de elegir de entre todos sus hijos, a quién salvan y a quién no, un chivato se enciende en mi cabeza. ¿Será verdad? ¿Estarán todos equivocados? La prepotencia y el egocentrismo del ser humano, hace que seamos capaces de creernos que somos tan importantes, como para que desde el cielo, Dios nos dé la mano y nos saque del cataclismo volando. ¡Sólo los elegidos verán a Dios, o irán al cielo, o se salvarán! ¿Pero que hay que hacer para ser elegido? Asistir a cursos o grupos espirituales, meditar, ir a la iglesia, seguir el Corán, colaborar en una o.n.g., fotografiar ovnis, admirar e idolatrar a los médiums o contactados……….En fin se me pueden ocurrir tantas cosas para ser elegido y ninguna de ellas lo suficientemente atractiva cómo para que me pueda considerar uno de ellos. En cuanto profundizas un poco en el mundo espiritual, te das cuenta que el espíritu es inmortal, que no se puede preservar ni salvar algo que no tiene fin, que está por encima de la muerte carnal y de la extinción del planeta. Si yo, una simple hormiga en la escala evolutiva, tengo la total y absoluta convicción de la inmortalidad del espíritu, no puedo imaginarme a un Dios rescatando supervivientes, para preservar sus cuerpos en otro lugar mejor. Ahora, tras estas lógicas reflexiones voy a contar un ilógico sueño recurrente. Me quedo dormido como de costumbre, mirando las estrellas desde mi panorámica ventana. Veo como brilla Sirio. Su brillo pulsante me hace parpadear a mi también, hasta que los parpados, pesan tanto, que no se vuelven a abrir. Un hombre muy, muy alto y delgado. Vestido con un uniforme oscuro y aparentando ser un militar, me dirige a unas instalaciones en las que los largos e impolutos pasillos se hacen interminables. Me deja en una austera silla cerca de una fría y vacía mesa. Me siento, para recuperar el aliento tras tan larga andanza. Sin darme tiempo a respirar profundamente, aparece otro hombre, también enormemente alto y delgado, que se dirige rápido hacia mí. Le miro a los ojos, y en ellos veo infinidad de estrellas en un fondo oscuro y gaseoso. No tiene pupilas, ni tampoco iris, pero lo que sí tiene es la inmensidad del Universo en su mirada. Caigo en un profundo estado de hipnosis, tras el cual pierdo el conocimiento obligando al gigantesco hombre a cogerme en brazos. Sin poder moverme, pero totalmente consciente de todo lo que sucede a mi alrededor, me doy cuenta que me lleva a una sala en la cual reposan infinidad de cuerpos humanos, tumbados plácidamente y conectados a unos cables por la cabeza. Me tumban y me conectan a mí también esos cables que parecían tener vida propia. Cada uno de ellos se comportaba de forma diferente al resto. Estaban diseñados para hacer una función determinada, pero sin embargo tenían conciencia por si mismos y capacidad de decisión. ¡ Madre de Dios!- Pensé – ¡Tecnología inteligente. Si la pillara la NASA! No me hacía ninguna gracia la situación, ahí tumbado sin poder moverme, con un centenar de cables vivos que de un momento a otro se les podía cruzar un circuito y estrangularme. Entre en crisis de pánico, y empecé a gritar despavoridamente. Parecía que me oía, que podía hablar, por lo que me animé e intente moverme. Levanté los brazos de un tirón y empecé a tirar de los cables con todas mis fuerzas. Pude sentir como maté a muchos de esos cables por separarlos de mi cabeza con tanta fuerza, y también puede sentir como los dos seres altos que me habían llevado allí, también lo sintieron. Aparecieron rápidamente en la sala y se situaron uno a cada lado de la camilla. ¿Puedo hablar? – Me preguntó uno de ellos. Si. No. Si. No. Si. No sabía que responder, me daba pánico cualquier cosa que me pudiera contar, pues la situación en la que me encontraba, no tenía muchas explicaciones por su parte. Pero por otro lado si no le dejaba hablar, lo mismo le daba por actuar. Recuerdo pensar: ¡Que paciencia tiene este hombre! está impertérrito esperando a que me decida sin la menor prisa. ¡Si!- Dije al fín. Dio orden a los cables que no me había dado tiempo a arrancarme que se retiraran de mi cabeza. Me invitó a levantarme, nos sentamos en una sillas y fue entonces cuando me di cuenta de la gran estatura de este ser. Sentados, me sacaba más de dos cuerpos, pero sin embargo, podía oírle hablar como si su voz estuviera dentro de mi cabeza. ¡Enhorabuena!- Me dice- Vas a tener un hijo y su genética será la mía. ¿Le habré entendido mal?- pensé- Pero si ya tengo tres hijos, y ni un duro para mantenerlos, que hago con otro más. Estamos mejorando la genética desde el principio de la humanidad en toda su amplitud, física y astral. Los hijos de vuestros hijos son el resultado de esa mejora, lo mismo que lo sois vosotros. De repente, en mi mente pude ver cómo distintos niños pequeño, eran alzados por infinidad de manos largas y esbeltas. Ayudando así a una mejora carnal y espiritual de nuestra raza. Me desperté sobresaltado, tras darme cuenta de lo desgraciado que puede llegar a ser uno en sueños. Las pesadillas o los sueños que no cumplen nuestras expectativas nos pueden hacer tremendamente infelices. Por curiosidad cayó un libro en mis manos de un profesor de Psicobiologíca de la Universidad Complutense de Madrid. El libro se titula “ La mente del Homo sapiens”, recomiendo su lectura, pues este profesor demuestra que la evolución del cerebro del ser humano no fue debido a una sola mutación genética, sino a un sinfín de mutaciones totalmente organizadas y ordenadas. Como por ejemplo: el descenso permanente de la faringe, facilitándonos así el lenguaje. La memoria operativa, que es la única que nos diferencia del resto de los animales, o la recursividad. Observando desde el punto de vista de un agricultor o de un biólogo el rescate de los elegidos. Si yo soy agricultor y he tardado miles años en conseguir una lechuga determinada, ni que decir tiene, que ante una extinción total de esa especie, salvaré unas cuantas, para seguir mejorándolas genéticamente y no empezar de cero. En esta metáfora el agricultor es Dios y las lechugas somos nosotros. Lo duro de asumir, es que el ser humano sea poco más que esa lechuga. Pero claro estoy hablando de los cuerpos o de la materia, no del espíritu. Por lo que me imagino, que salvarán algún que otro cuerpo que ellos constaten como la mejor materia genética. Sin que con ella vaya adosada la perfección espiritual. Una vez soñé que cantantes, actores, famosos, beautiful people, poetas, científicos y escritores eran rescatados de una extinción total planetaria. La reflexión final que hago al relato es una simple moraleja: Nunca te acostarás sin soñar una cosa más. Bueno, ahora en serio: Dejemos a los Dioses que hagan su trabajo e intentemos hacer nosotros el nuestro.
EXPERIENCIA Nº 42 PÍDESELO A LA POLAR II
PÍDESELO A LA POLAR “2”
Siempre he creído que los sueños son los gritos del espíritu y cuando el espíritu llama a la puerta es mejor dejarle entrar. El relato anterior, lo acabé pidiéndole a una estación que orbita por encima de nuestro planeta, en la misma dirección que la Estrella Polar, que me tocara el Euromillón. Tengo la norma de pedir siempre en exceso, pues si se cumple y me he quedado corto, me arrepentiré el resto de mi existencia. Como respuesta a mis plegarias, apareció el mismo ser que me guió la noche anterior por nuestro sistema solar, enseñándome las bases colocadas para la observación y ayuda de nuestra evolución. Pero esta vez, me llevó hacía el pasado. Un largo e interesante viaje, me esperaba en vez del cobro del Euro-millón. - Aunque no te lo creas, voy a atender tu petición - Me dijo aquel ser- Era totalmente proporcionado en sus formas, emanando un tinte de elegancia y sabiduría difícil de imitar. No se por qué, mientras dormía, al escuchar esas palabras: “voy a atender tu petición”. No me imaginé una vida más holgada económicamente. La sensación constante que tengo desde el día que nací, de limitación y austeridad económica, no desapareció. Por lo que la petición podía haberse entendido mal o su interpretación no fue correcta. - Ha quedado muy bien grabada, no hay dudas - Contestó el ser, como si estuviera oyendo mis pensamientos. - ¡Acompáñame¡ - Me dijo. Me cogió de la mano y me traslado en el tiempo y el espacio, al desierto. Un Sol grande y brillante iluminaba el lugar. La arena fina y seca se depositaba en mi garganta haciéndome recordar mis anteriores vidas. - ¿Lo recuerdas? – Me preguntó. ¡Egipto!... ¿Cómo no lo iba a recordar? He vivido tantas reencarnaciones allí, que lo considero como mi autentico hogar. Estoy enamorado de su cultura, su forma de vida, su idioma, su estética, su filosofía espiritual, la vestimenta; en definitiva todo. Me apasiona todo lo relación con el antiguo Egipto. Pero, faltaba algo. ¿Dónde estaban esas pirámides grandes y majestuosas? - Ahora te voy a ofrecer tu petición - Me dijo - Hace más de 8000 años, el planeta donde vives sufrió uno de sus peores cambios magnéticos de su núcleo. Lo que conoces como magnetismo Norte, pasó al sur. Pero lo peor fue que se quedó inestable, cada poco tiempo volvía a cambiar su polaridad magnética provocando infinidad de problemas tanto a la corteza terrestre, como a los habitantes del planeta. Terremotos, erupciones, maremotos, temblores magmáticos azotaban sin descanso toda vida en la superficie. - Dos científicos y yo, bajamos de la constelación de Orión para ayudaros. Fabricamos tres pirámides, que atraparon energías cósmicas y estabilizaron el núcleo terrestre. Provocando un campo magnético estable para el desarrollo de la vida en tu planeta. En medio del desierto empezó a aparecer toda una estructura virtual piramidal, la cuál era rellenada posteriormente por piedras perfectamente talladas y pulidas. La fuerza de la mente (telequinesis) de los oriónidas, junto con la habilidad de los egipcios hacia la navegación, hicieron que la fabricación de grandes cometas, apoyadas por la fuerza del viento del desierto, subieran y se colocaran una tras otra, las piedras de las majestuosas pirámides. Una vez construidas y estabilizado el núcleo terrestre, diseñaron dentro de las mismas un lugar en el cuál debería ser colocada una cámara de regeneración tisular para quitar la radiación e inestabilidad magnética que los cuerpo humanos habían sufrido. Así se diseñó la cámara del rey y la de la reina en las pirámides. Todos los egipcios, no sólo los faraones, pasaron por esa zona de regeneración para aumentar su sistema inmunológico y expulsar el exceso de radiaciones sufridas Así nación una de las civilizaciones más atractivas de nuestra historia. Apoyados y ayudados de una mejora genética, consiguieron dominar el mundo más de 6000 años. - Urge reconstruir las pirámides – Me dijo el Oriónida- Su deterioro conlleva que el núcleo terrestre vuelva a desestabilizarse. Ahora que vosotros sois científicos y arquitectos, nosotros no podemos ayudaros. Tenéis que comprender que no se hicieron sólo para ayudar al hombre, sino al planeta con todos sus habitantes. Es responsabilidad vuestra la supervivencia hasta de la última criatura de vuestro planeta.
Siempre me he preguntado, el por qué no se han reconstruido las pirámides. Según cuenta la historia estaban revestidas de mármol blanco y la punta de las mismas era de oro y cobre. Si es un reclamo para el turismo verlas todas derruidas, no quiero ni imaginar la cantidad de visitantes que atraerían en perfecto estado. Se conservan como una maravilla arquitectónica, tal y cómo nos han llegado e intentamos preservarlas. Pero no es suficiente, lo importante no es que nosotros las contemplemos, sino que cumplan la función para la cual fueron diseñadas. Y no fue exclusivamente para nosotros. La vida tiene un sentido más heliocéntrico que egocéntrico, y por norma las ayudas de los seres superiores hacia nuestro planeta también. - Debéis de haceros, una pirámide cada uno en vuestra casa para ayudar a suplir la falta de eficacia que están sufriendo las pirámides egipcias. Intentad reconstruir y construir. No mantened o preservar. Siempre hay que avanzar un paso más. Hay que mejorar. Con esas palabras desapareció, dejando una estela luminosa a su alrededor. Me desperté y me di cuenta que en el fondo de mi corazón, no quiero ningún euromillón. Quiero conocimiento, sabiduría y la integración de todas las razas bajo un mismo patrón de cultura, paz y amor. Quiero erradicar la enfermedad, el hambre y la miseria. Y me gustaría con todo mi ser, tener la suficiente evolución espiritual, cómo para poder codearme con mis hermanos extraterrestres, en una misma dimensión. En la que pleyadianos, oriónidas, terrestres y marcianos avancemos un paso más hacia la perfección.
EXPERIENCIA Nº 41.- PÍDESELO A LA POLAR
No hace mucho, recuerdo asistir a unas conferencias, las cuales estaban programadas por unas jornadas de integración humana. Para que el lector me entienda, el programa consistía en unas vacaciones de siete días en un lugar paradisíaco, compartiendo habitación con dos o más de nuestros semejantes, para acabar el octavo día en unas charlas de expertos en evolución espiritual, sociabilidad e inteligencia emocional. Se suponía que aguantado al prójimo bajo la convivencia y atendiendo a las charlas, todos saldríamos siendo mejores personas, más relajados y viendo la vida desde otro punto de vista. Los siete primeros días de convivencia no me costó pasarlos. Total, con decir a todo que sí e intentar hablar lo menos posible; problema solucionado. Pero el último día, el de las conferencias, quedó grabado en mi corazón y mi mente con tanta fuerza que puedo recordarlo como si de ayer se tratase. Un ponente alto, de mediana edad, con barba blanca y pelo a lo Einsten hizo su entrada en el púlpito con firmeza y convicción. Todos los que nos disponíamos a escuchar las conferencias nos sentíamos superiores al resto de los mortales por tener el privilegio de haber convivido siete días sin ningún grave altercado. Además pensábamos que estábamos más cerca de Dios, o del Cielo que los demás por tener esa inquietud de búsqueda hacia la perfección. Cuento todo este sentimiento, para que el lector entienda la respuesta de los oyentes, a la conferencia de Freixedo. Sí, el conferenciante con pelos a lo Einsten se llamaba Salvador Freixedo. Antiguo Jesuita, había dejado la Orden tras descubrir que los fines de la misma no eran los suyos. Empezó diciendo que la humanidad, desde la antigüedad hasta el día de hoy, había estado visitada por entidades de otros planetas, con una evolución tanto espiritual como tecnológica muy superior a la nuestra. Hasta ahí todo iba bien, el público escuchaba con verdadera admiración hablar a un ex jesuita de fenómenos paranormales y ufológicos fuera del dogma cristiano. Pero, su charla poco a poco iba cambiando de orientación. Empezó primero contando las visitas a la Tierra de civilizaciones superiores generosas y dadoras de conocimiento y cultura. Y acabó la misma hablando de que el ser humano es un experimento genético de seres superiores y que estamos vigilados día y noche por esas entidades; “nuestros supuestos padres”, mediante una tecnología invisible al ojo humano, pero totalmente visible para ciertos objetivos fotográficos y de vídeo. También dijo que el libre albedrío del cual tanto presumimos los humanos es toda una falacia. Estas entidades extraterrestres son capaces de provocarnos ciertas reacciones en nuestro organismo las cuales nos inclinarían a tomar tal o cuál decisión. Decía así mismo, que no nos preocupáramos haciendo cursos para mejorar nuestra espiritualidad o evolución, que no está en nuestra mano el conseguirlo, que la iluminación la da nuestro espíritu cuando está preparado y no se puede comprar. En definitiva, su mensaje se resumía en que nos limitásemos a ser buenos con el vecino y nos olvidásemos de cursos o cursillos. La sala montó en cólera al fin de la conferencia, todos queríamos linchar a Freixedo. Después de que nos sentíamos especiales y más cerca de Dios por asistir a ese tipo de jornadas o charlas. Un ex_jesuita quería quitarnos el libre albedrío y la proximidad al cielo. Pero lo más indignante era la teoría de sentirnos vigilados u observados por artefactos totalmente invisibles. En definitiva que el pobre ponente tuvo que salir casi con guardaespaldas tras los abucheos y la indignación del público. He de reconocer, que yo, no podía aguantar a la vez, la grabadora (siempre grabo las charlas para escucharlas después más tranquilo) y la risa. Tras escuchar tantas barbaridades juntas y tan seguidas. Ahora voy a contar un sueño y con el cuál quiero pedir disculpas al pobre Freixedo por la risa de mi ignorancia. Ayer soñé que me encontraba meditando en el punto más alto de una montaña, cuando apareció delante de mí un ser alto, delgado y bien parecido. - Tenemos un programa de vigilancia y observación hacía tu raza, que nos da información tanto de lo que hacéis, como de lo que pensáis en todo momento- Dijo el personaje. Vaya una noticia novedosa - pensé- eso lo sabemos desde hace muchos años y si no que se lo pregunten a Freixedo. Además los tenemos fotografiados y grabados , vulgarmente se les conoce como sincronizadores. Son unas pequeñas bolitas de un color azul brillante o rojo y suelen salir muy fácil cuando hacemos fotos de cerca. Yo las llamo el “ojo vigilante”. - Si, pero además de esos ojos que tu sabes, existen dos estaciones de observación más. ¿Quieres verlas? - Me preguntó. - ¡Siiiiiii!- Le respondí. Nos desplazamos en el tiempo y el espacio hacía un lugar en medio del polo norte de la tierra y la estrella Polar. Ahí pude ver, cómo si de una gran lupa se tratase, un gigantesco y cóncavo cuarzo que amplificaba todos los pensamientos y acciones importantes del hemisferio norte de nuestro planeta. Se quedaba grabado igual que una película en el disco duro del ordenador, y cada cierto tiempo, como por ejemplo ayer, un especialista descargaba toda la información en un triangulo de bolsillo y se la llevaba para analizarla o archivarla en otro lugar. Cuando mi acompañante hubo acabado su misión, nos desplazamos como por arte de magia al Polo Sur del planeta. Otra constelación “ La Cruz del Sur”, se encontraba detrás nuestro. Y entre ella y el polo Sur del planeta, la misma lente de cuarzo se erguía guardando todos los pensamientos y actos de la mitad de la población. Se repitió la misma operación, guardó en un pequeño triangulo la información y esta vez nos desplazamos de nuevo a mi dormitorio. - Cuando quieras algo con mucha fuerza, pídeselo a la estrella Polar. Tú vives en el hemisferio norte del planeta y te corresponde esa lente. Tarde o temprano tus plegarias serán escuchadas - Y con esa frase se despidió- En ningún momento me dijo que mis plegarías serían atendidas. Lo recuerdo muy bien, dijo escuchadas. Ni corto ni perezoso, aprovechando que todavía seguía dormido me dispuse antes de despertarme a pedir con todas mis fuerzas, como me dijo la entidad un deseo. - Quiero, quiero con todo mi ser, que me toque el Euromillón. Me desperté al final de la petición, y me fui a comprar la lotería para que el cielo no diga que no pongo de mi parte. Al día siguiente tuve la respuesta, u otra revelación, depende como se mire. Pero eso lo escribiré en el siguiente capítulo.
EXPERIENCIA Nº 40. LA LUZ DENTRO DEL TÚNEL
LA LUZ DENTRO DEL TÚNEL
El ser humano es único. Nadie lo duda. Pero muchas veces me pregunto: ¿Qué es lo que nos hace especiales del resto de los animales? A grandes rasgos parece evidente que poseemos una capacidad para razonar mucho más desarrollada, que ha permitido que surgieran un gran número de avances tecnológicos, que empezaron hace muchos miles de años, con la fabricación de herramientas relativamente simples. También es notable que seamos la única especie del planeta que tiene arte, incluyendo aquí una amplia gama de manifestaciones como la música, la poesía, la danza, el dibujo, la escultura y algunos otras. También somos la única especie con sentimientos religiosos, habiendo creado tal complejidad de ideas alrededor de estas creencias, que miles de personas han muerto- y aún continúan haciéndolo – por culpa de ellas. La especie humana es la única que cultiva, cocina, mira a las estrellas, manda máquinas a esas estrellas, viaja en persona a la luna, predice acontecimientos con meses e incluso años, o siglos, de antelación , y es la única en contaminar la Tierra; el lugar donde habita, hasta extremos inaceptables. La especie humana es también la única capaz de hablar, y de hablar de muy diversas materias, incluyendo el futuro, el pasado, el amor, la libertad, el misterio y muchas otras; es la única capaz de escribir, de leer, de hacer sugerencias, de plantearse preguntas. El ser humano es la única especie que se pregunta qué es el ser humano, y qué es lo que le hace humano. Con todo este potencial que nos caracteriza, siempre me ha interrogado la idea de cómo un grupo de nosotros, “Los Lamas”, pueden ser capaces de pasar su existencia en la más absoluta soledad, en completa meditación e introspección, perdiendo toda posibilidad de disfrutar su existencia carnal. Pero lo más curioso es que ese estilo de vida; que desde mi punto de vista está totalmente en contra de nuestra naturaleza humana, nos da la completa felicidad, la evolución espiritual y la iluminación. Algunos amigos míos han renunciado a su vida occidental, tal y como la concebimos en Europa, para evolucionar y crecer espiritualmente, emulando así la vida de los lamas. He de decir que el resultado final tras el cambio de vida, no es de mi agrado. Cierto es que el materialismo y el consumismo que nos caracteriza tiende a desaparecer, pero a cambio, nos llenamos de vanidad espiritual, creyendo que por nuestra hora de meditación diaria somos superiores al prójimo y que ese estilo de vida oriental nos libra de todos los pecados cometidos antaño, llevándonos casi en volandas a creer, que esta reencarnación es la última aquí en el planeta Tierra. Pasando a través de nuestra meditación diaria a formar parte de una élite espiritual que nos hermana, en la siguiente vida, a encarnar con entidades superiores en planetas de alto nivel espiritual. Por todo esto, y más, no me convencía nada la idea de la meditación y el retiro oriental. Pero como no se puede decir nunca: “De esta agua no beberé”, no pierdo la posibilidad, después del sueño de anoche, que el resto de mi vida lo pase en el sur de China pegadito a la India. Un Lama vestido con una túnica roja se me acercó en sueños: - Nos van a matar a todos antes de que nazca el siguiente Dalai Lama – Me dijo- Me quedé impresionado, ni siquiera en sueños podía moverme, ni contestar. La tristeza emanada de esas palabras, se hundieron en mi pecho provocando una cascada de agua fría, que me paralizo por completo. - Quieren acabar con nuestro estilo de vida, los Lamas somos incómodos porque queremos y necesitamos volver a nuestros dominios “ El Tibet”. Creen que tenemos un afán de posesión territorial y que por eso seguimos con nuestra congregación. Lo cierto es que necesitamos volver al Tibet. Nuestra misión consiste mediante la meditación, evitar que la cordillera del Himalaya se hunda de nuevo en las profundidades del océano. Nuestras mentes se unen juntas provocando lo que tú conoces como telequinesia (mover objetos) para mantener en un perfecto equilibrio la cordillera. Cuanto más alejados estemos de ella, más trabajo y menos eficaz es nuestro esfuerzo. Sin el Dalai Lama no lo conseguiremos, pues es la mente con más capacidad de telequinesia que reencarna en la Tierra. Él es nuestra fuerza y la luz dentro del túnel - Dijo el Lama todo seguido y casi sin respirar- Cómo el humo, despareció de mis sueños dejando una estela de prana luminoso que al observarlo pude ver el futuro. Un ejército de no se qué país, invadirá el lugar donde se encuentran hoy los lamas exiliados, cuando el Dalai muera. Pero no sólo matarán a los lamas, sino a todo aquel que tuviera información de quién y dónde se encontraba el próximo Dalai lama. Evitando así la formación de una nueva Orden. Pude ver a un niño. El lugar donde nacerá y su carta natal. Sería el siguiente Dalai Lama y correría peligro, tras torturar y después asesinar a sus defensores, sacándoles información antes de morir del lugar exacto del nacimiento. Una nueva “matanza de los inocentes”, ocurría en mis sueños. Y si se consumaba, el destino de la Tierra estaría zanjado. A continuación ví cómo hace millones de años el Himalaya era un inmenso mar cristalino. Gracias al roce y choque de placas tectónicas emergió de las aguas dando lugar a lo que conocemos hoy día. Los lamas sabiendo que era una zona terriblemente inestable del planeta decidieron, a pesar de su duro clima, ocupar el lugar para mantenerla en pié con su fuerza mental evitando así otro desplazamiento de la corteza. Me desperté de golpe y recordé que la sal que utilizo para cocinar viene del Himalaya por lo que tuvo que ser verdad que antaño hubo un mar. Ahora entiendo la enorme labor, esfuerzo y sacrificio que hacen los Lamas en pro del planeta y la humanidad. Siento mucho mis comentarios despectivos ante ese estilo de vida oriental, mi ignorancia da mi atrevimiento. No lo sabía, no sabía de su esfuerzo y sacrificio. La meditación en occidente pasa por el filtro de nuestra marcada tendencia egocéntrica. Casi todos practican la meditación para reforzar su ego, en la vertiente espiritual. Conseguir poderes. Visualizar el futuro, etc, etc. Casi siempre hay una motivación narcisista. Incluso la mayoría piensa que la meditación les hará mejores personas. Pero esta disciplina, para unos pocos, que han entendido el verdadero significado de la misma, es el vehículo o herramienta más indicada, para la vinculación, para la disolución del ego, para la integración en el todo. Solo cuando se medita con este fin, podemos aliarnos con los elementales, con las estrellas, y con las entidades más alejadas del cosmos, para mover una montaña, preservar la Tierra o hacer crecer la vida. La meditación diluye el ego. Esta es la verdadera realizad. El resto no tiene importancia. Este artículo lo dedico al Dalai Lama: la luz dentro del túnel.
EXPERIENCIA Nº 39.- "5 DE FEBRERO"
CINCO DE FEBRERO: ….¿LO SENTÍSTEIS? Voy a remontarme un día antes; el cuatro de febrero del 2008. Me levanté como de costumbre y me fui al trabajo. El día laboral transcurría con toda normalidad. Ni mis compañeros ni yo, disfrutábamos de mucho trabajo por lo que decidimos alargar la hora de la comida unos minutos más. Por supuesto que el jefe se animó a unirse a nuestra magnífica tertulia informática. Mi timidez se desvanece cuando me encuentro entre amigos y hablamos de temas que me interesan y domino, por lo que hablaba y hablaba en términos informáticos o de últimos programas sin parar. Cuando de repente, algo sucedió en mi voz. La resonancia de mis palabras, dejaron de oírse de forma habitual, para convertirse en una vibración con fondo metálico y cortante. Al principio pensé que se corregiría tomando agua, pues la falta de humedad en la garganta provoca severas faringitis. Bebí y bebí todo lo que pude sin resultado alguno, cada vez mi voz sonaba más metálica. La preocupación me invadió, no paraba de pensar: ¿Mis compañeros se estarán dando cuenta que parezco un robot hablando? La tensión y el miedo enseguida se cobraron la factura con IVA incorporado. Una inmensa jaqueca acompañada de nauseas y mareos emergieron de golpe obligándome a dejar el trabajo, para irme a casa, casi sin despedirme. Al llegar tan pronto a casa, mi mujer preocupada quiso saber que me pasaba, pero la tuve que responder con señas. Ni que decir tiene que intente dormir todo lo posible, para evitar entre otras cosas el seguir hablando. El sueño no tardo en apoderarse de mi mente, dormí cómo se suele decir, a pierna suelta todo lo que pude y lo más curioso fue el sueño tan extraño que tuve. Nos encontramos en el día cinco de febrero del 2008, serían las dos o tres de la mañana cuando un sueño me hizo saltar de la cama. Un viajero interestelar surcaba los cielos del Universo en busca de información. Su nave, de una altísima tecnología era capaz de pasar a la invisibilidad total para no ser detectada. Su piloto, era un científico procedente de otro sistema solar, alto, delgado, y a diferencia de nosotros los humanos, con una gran cabeza en la que las orejas se encontraban dispuestas en lo más alto del cráneo, muy parecidas a la de los gatos o tigres. Entrando en nuestro sistema solar, la nave tiene complicaciones. Pierde su invisibilidad por lo que se ve obligado a aterrizar en nuestro planeta, sin ser descubierto, para arreglarla. Se esconden: el científico y la nave. En un antiguo cementerio de trenes. Entre tanta chatarra, lo normal es que no fuera descubierto. La nave, aunque era preciosa no tardó en asemejar los colores de fuselajes viejos y oxidados de su entorno. Cómo si de un camaleón se tratase, tanto la nave como el tripulante se quedaron totalmente envueltos en los colores del lugar. Estaba débil, tenía hambre y sin su fortaleza no podría nunca arreglar la nave y regresar a su planeta. Me llama en sueños: - ¡Ven, ven! Coge mi mano. Extendió su mano derecha alargándola lo más posible para ofertármela. Mi astral extiende mi mano izquierda para dársela sin reserva alguna, pero antes de que yo agarre su mano él ya había sujetado la mía. Con un suave movimiento ondulatorio el científico hizo pasar una corriente desde mi mano izquierda, a través de mi cuerpo, hasta mi mano derecha. - ¡Lo conseguí, lo conseguí! – Dijo en un idioma ininteligible. La corriente se hacía cada vez más fuerte y desagradable, pero lo peor fue cuando se me ocurrió mirar hacia mi mano derecha, por donde salía el flujo energético. Miles y miles de personar, se encontraban agarradas en cadena a través de las manos. La corriente pasaba por todos nosotros sin poder evitarlo, empecé a oír los gritos y lamentos de la gente. Dolía, dolía mucho y yo también empecé a gritar. - ¡Qué horror! Todo es culpa mía. Toda esta gente está sufriendo por darle la mano al chupóctero interesteral. En la medida que la corriente se iba haciendo más fuerte, el científico se energetizaba cada vez más y más. Creció y engordo en un instante 5 kilos y al menos 10 cm. Cuando se hubo saciado, soltó mi mano, mandó energía mentalmente a su nave para arreglarla, se subió en ella y se marchó sin decir ni si quiera adiós. Todos los que estábamos allí nos empequeñecimos y consumimos. Tristes y con la mirada baja, cada uno se fue a su cuerpo carnal de donde procedía. Puedo asegurar que conocí en esa experiencia a algún que otro amigo y familiar, y desde entonces no hacen más que decirme que se sienten fatal, les duele la cabeza, se encuentran cansados y con somnolencia. Me preguntan: ¿Tú que tal estas? ¡Tienes mala cara!. Y yo les respondo: No sé porqué tengo mala cara, me encuentro como un marqués. Tendréis la gripe, id al médico. Cualquiera les dice que hace ya quince días, un chupa-energías interestelar les ha dejado en los huesos y sin una pizca de prana. En muchas conversaciones con amigos de la New age, siempre sale a relucir el tema extraterrestre, y la mayoría defiende la teoría de que arriba en los cielos, sólo hay extraterrestres buenos, que la tecnología de sus naves sólo se consigue, si se ha llegado a un grado de evolución espiritual determinado y que aquí en la Tierra estamos protegidos por los buenos, contra los malos, si los hubiese. Yo defiendo la teoría por experiencias personales que la evolución tecnológica no tiene nada que ver con la espiritual, que la Tierra es un planeta como tantos del Universo en el cuál se puede aterrizar seas de la calaña que seas. Que no estamos exentos de malos extraterrestres aunque nos pese, que los extraterrestres buenos hacen lo que pueden sin coartar la libertad de ningún ser terrestre o extraterrestre y que si os encontráis cansados o habéis cogido la gripe desde el cinco de febrero ya sabéis de quién es la culpa.
EXPERIENCIA Nº 38.- A ROCIO
A ROCIO
Como lo prometido es deuda, con este artículo pongo fin al pacto que hace siete noches hice con Rocío. El frío invadía mi piel, erizándome el bello, o provocando, lo que se conoce como “pelos de punta”. La desagradable sensación siempre acaba desembocando en una tiritera incontrolada; La peor enemiga del sueño. Después de esperar más de dos horas con la calefacción al máximo, a que el frío desapareciera, no me quedó más remedio que saltar de la cama e ir desesperadamente en busca de la manta eléctrica, para envolverme en ella como si fuera una croqueta. ¡Qué alivio!, por fin empecé a sentir lo que era tener treinta y seis grados de temperatura corpórea. Gracias a que vivo en el siglo XXI puedo sobrevivir a mis frioleras, poniéndome infrarrojos, altas frecuencias, mantas eléctricas, etc. De ahí viene el apodo, por el cual me conocen familiarmente: “Robocop”. Pero, qué le voy a hacer, vivimos en la era de la tecnología y es una barbaridad no beneficiarnos de ella. No quiero ni pensar, que hubiera hecho yo en la Edad Media, sin agua caliente para ducharme, sin calefacción por gas natural, sin doble ventana o aislamientos térmicos. No hubiera podido disfrutar de las ventajas del gore-tex o los forros polares. En fin, prefiero no pensarlo y volver al relato que en definitiva es lo importante. Cuando gracias al calorcito conseguí quedarme dormido, un espíritu de una mujer fallecida, no hacía mucho, apareció en mis sueños y se presentó: - Soy Rocío – Me dijo – He dejado mi cuerpo material no hace mucho, pero no consigo tener paz por la tristeza que a mi familia le embarga mi ausencia. Al principio no la reconocí, pues apareció con la melena no más larga de la altura de los hombros. Como si pudiera leer mis pensamientos me dijo: - Sí, me conoces, aunque me recuerdas con el pelo largo. He hecho muchas películas de joven y cantado canciones románticas, pero el aspecto con el que más me gusto es el que me ves ahora. Tendría como unos cuarenta años, pelo castaño, cara agradable y ojos grandes y brillantes. Seguía sin reconocerla, aún a pesar de su descripción de juventud, no conseguí ubicarla. - Ven conmigo- Me dijo – Te voy a pasear por el recuerdo de tu inconsciente y por las experiencias de mi espíritu. Nos reiremos mucho y lo pasaremos muy bien. La cogí de la mano, y me trasladé al pasado. Películas en blanco y negro protagonizadas por una niña con una voz prodigiosa aparecieron delante de mí. Pude ver como si estuviera detrás de las cámaras, como se hacían la producción de las mismas. La falta de medios económicos, hacían que los actores tuvieran que desempeñar además, diferentes funciones como ruido de fondo, ayudar en producción, decoración etc. Etc. Todo ello sazonado con la alegría y sentido del humor excepcional de Rocío. Las carcajadas invadían mi sueño, me contaba y mostraba continuamente detalles graciosos, tomas falsas, errores cómicos tanto de ella como de sus compañeros sin el menor pudor o sentido del ridículo. La naturalidad y la alegría, con la que esta mujer vivió me hicieron pensar en la carencia de las mismas en la mía. - Todo lo que he hecho, todo lo que he trabajado, lo he hecho por mi familia, siempre pensando en ellos. Para que estuvieran mejor y fueran felices- Me dijo – Pero ahora siento que todo mi esfuerzo no ha servido para nada. Mi hija está sumida en una profunda depresión, no supera mi ausencia y yo me entristezco con ella. Su estado de ánimo la está llevando incluso a dejar en un segundo plano su carrera. Las carcajadas se desvanecieron dejando en mi garganta el amargor de la tristeza de Rocío. - No podemos hacer nada- Le contesté- Ya lo superaran, el tiempo es la mejor medicina. - Sí, pero mientras tanto, la tristeza me inunda. Ahora en el plano existencial en el que me encuentro, me encargo de buscar el espíritu de compañeros míos (artistas) y ayudarles en el siguiente plano existencial. Les cuento algo gracioso y se les hace más ameno - Me dijo- Reencarnaré en Méjico, allí tengo muchos seres queridos. Mi familia podrá encontrarme en mi nuevo cuerpo cuando me busque. - Si pudieras escribir algo de lo que te he contado, para que lo leyeran……. No me pidió más, no me suplicó, no insistió, ni intento chantajearme. La humildad, sinceridad, bondad y grandiosidad de su espíritu entendía muy bien mi libertad de acción. Gracias Rocío por no condicionarme, siento no haberte conocido en vida pues eres un espíritu excepcional. Nunca había visto tanta bondad encerrada en un solo ser. No puedo mandar este artículo directamente a tu familia, pues no me gusta interferir en la vida de los demás con respecto a la ideología reencarnacionista, lo mismo en vez de ayudar provoco más crisis emocional. Pongo este artículo en manos del destino, para que el azar mueva los hilos de la causalidad y lo puedan leer en nuestra página. ¡Buen viaje Rocío, buen viaje! Sin duda una de las mejores cantantes de rancheras ha sido Rocío Durcal. El amor a México, le hará volver allí, pero su retorno tardará tanto, cómo la capacidad de que su familia se libere de la tristeza de su pérdida. Cuando sufrimos por la marcha de un ser querido, le condicionamos y le entristecemos en su camino hacia el más allá y en su proceso reencarnacionista.
************ EXPERIENCIA 37.EL RETORNO DE DODO
EL RETORNO DE DODO
“Cuando seamos dioses, encontraremos el camino hacia la evolución” Esa frase se repite una y otra vez en mi mente desde que era niño. No se donde la he escuchado, o donde la he leído, o quién me la ha dicho, pero las palabras resuenan en mi corazón sin explicación alguna. Durante toda mi vida he intentado reflexionarla. “ Cuando sea Dios, encontraré el camino hacia la evolución “, se supone que si llego a ser Dios, ya estaré lo suficientemente evolucionado como para no tener que preocuparme en ser mejor persona. Pero por lo visto, no es tan simple como yo pensaba. Un ser vestido con túnica blanca, se me apareció mientras me encontraba haciendo mis tareas diarias. Al principio creí que se trataba de un cliente que venía a demandar mis servicios de informático, pero en la medida que me fijaba con más atención en su rostro, me dí cuenta que su cara era casi invisible. Sólo un haz de luz salía de debajo de su capucha, bloqueando por completo la posibilidad de poder reconocer su rostro. - “ya sois dioses. La clave para la evolución está en Dodo”.- Dijo la entidad- Sonó a anuncio de pañales, por lo que no pude comprender el significado de la clave. Me encontraba con la cabeza baja, mirando mi ordenador, descifrando por un lado la frase de los pañales y por otro, intentado comprender cuál era el estado actual de mi cerebro: Consciente o inconsciente , es decir, dormido encima del teclado . Por experiencia sé que la lógica acaba donde empieza la imaginación o el sueño. De repente volví a oír la voz: - Mírame a la cara – Me volvió a decir- Con un suave gestó, moví mi cabeza hacía la suya e intenté cruzar la mirada. “Imposible”, la emanación de luz me cegaba durante segundos, no era viable cumplir con la petición del ser. - “Mírame a los ojos “ – Volvió a insistir- Con tal de despertar, o que se callara, apreté los dientes y decidí aguantar la mirada hasta que mis ojos explotasen. ¡Ahora sí! Sin apenas esfuerzo pude ver como emergían de entre una inmensa luminosidad dos rubís incandescentes, llenos de sabiduría y eternidad. Lo curioso fue, que en el mismo instante en el que pude ver sus ojos, en mi mente empezaron a aparecer imágenes de un animal. Un ave parecida a un pavo de llamativos colores, preciosa y delicada se paseaba por su hábitat natural, un magnífico bosque situado en medio de las Islas Mauricio. Ponía únicamente un huevo al año, y era el último paso de reencarnación animal hacia hombre. Se alimentaba de todo tipo de frutas. Su pico particularmente por la forma le permitía romper las cortezas de los cocos, y anidaba en el suelo. Sin depredadores cambió su estructura física, para su mejor evolución. Ave con una gran adaptación y mutabilidad perdió sus alas pues ya no necesitaba volar, desarrollando unas pequeñas y robustas patas para pasearse mejor por la selva. Vi como el ser humano llegó a su hábitat en el siglo XVII. Los descubridores portugueses llamaron dodo (“estúpido” en el habla coloquial portuguesa) al ave por su torpeza y la facilidad con que podía ser cazada. En vez de endiosarla por su gran pacifismo y mutabilidad, la despreció por su aspecto débil y torpe. La llegada del hombre acarreó la propagación de nuevas especies a la isla, incluyendo cerdos, macacos cangrejeros, perros, gatos y ratas, todos ellos provocaron, la aparición de nuevas enfermedades y la propia destrucción del bosque, del cual dependía dodo y diezmaron así, su especie. Pero la destrucción total de la misma la hicieron los marineros hambrientos, que para saciar sus estómagos mataban, asaban y freían al pobre dodo hasta no dejar ni uno. Y con su descendencia ( sus huevos) hacían gigantescas tortillas dando así fin a toda esperanza de supervivencia del animal. Sin remordimiento alguno, el ser humano extinguió a dodo en menos de setenta años. Al fin y al cabo sólo era dodo (estúpido) para los portugueses. Un estúpido animal, absurdo y torpe. - Dodo es la clave para que vuestro ciclo biológico evolucione. Es el último paso en la escala animal hacia el hombre . Su endocrino se adaptó muy rápido para evolucionar, únicamente se podía reproducir una vez al año. Las mujeres todavía en tu generación tienen la posibilidad de reproducirse doce veces al año. Sin poder convivir con dodo y pasar por su reencarnación no conseguiréis mejorar vuestro endocrino, teniendo una ovulación al año “Ya sois Dioses, dar vida a dodo”- Dijo la entidad- De nuevo imágenes inundaron mi mente, esta vez pude ver a mis creadores, a los Dioses, reunidos en un laboratorio intentando dar vida por ingeniería genética a multitud de especies que ellos mismos diezmaron y extinguieron en su proceso evolutivo. Escogieron un planeta: La Tierra, y empezaron a reproducir genéticamente todas las especies perdidas en su desarrollo, tanto animales, vegetales como minerales. ¡Qué barbaridad!, ser un Dios no significa ser perfecto, pensé. También ellos han tenido guerras, envidias, asesinatos y ambición. Pero ahora, mis dioses sólo quieren la evolución. Quieren unirse con el todo, ser el todo, fusionarse y amalgamarse unos con otros, ellos junto con nosotros, junto con toda chispa de vida existente en cualquier parte del Universo llegaremos a ser uno sólo. Eso es la evolución. El único problema, es que la entidad, me estaba mostrando la forma de evolucionar a mí. Un simple informático que lo único que podía hacer era intentar reproducir genéticamente a dodo, a través del Windows XP. Ruego a los dioses, a las entidades superiores y a cualquier astral que intente ayudarnos en nuestro camino evolutivo que los mensajes los dirijan a quién verdaderamente puedan ponerlos en práctica. Pueden remitir esta misma información que me han dado, a la NASA o a cualquier laboratorio de ingeniería genética en los EEUU que son los que se encargan de clonar todo lo que pueden y más. Pero a ver cómo le explican al científico de turno que en vez de clonar a Dolly, una ovejita que da leche y lana, hay que clonar a Dodo, un ave que como su nombre indica es torpe y sin sustancia. Como no quiero se desagradecido, doy las gracias al Universo, por tener de vez en cuando la lucidez de poder escuchar la música de las esferas. Somos dioses desde el momento que podemos crear. Pero hay dioses sabios o ignorantes, en nuestro caso, no entendemos que hasta el último de los micro-organismos de nuestro planeta, es imprescindible para alcanzar la evolución perfecta. Es más, ningún ser humano puede evolucionar, si un solo niño, o animal hoy, se muere de hambre. Podemos ponernos el velo del Maya, pensando que somos evolucionados, centrando nuestros actos en la inteligencia y la espiritualidad narcisista. Deificando nuestro ego; cuando en realidad tan solo se nos pide por la Suprema Inteligencia, que cuidemos del legado de la Naturaleza, que no es ni más, ni menos, que la extensión de nuestro propio cuerpo. Que desaparezcan cerca de tres mil especies al dia, no es un proceso evolutivo, sino una regresión gravísima que nos acerca a la extinción y nos da indignidad.
EXPERIENCIA 36.- ESPAÑA PUERTA DE EUROPA ESPAÑA PUERTA DE EUROPA, PUERTA GENÉTICA
Anoche, paseando con mi amigo Juan por los restos de la antigua Atlántida, un pensamiento vino a mi mente: ¡qué barbaridad, no se ve un pimiento! La noche era despejada y sin luna, mi única preocupación era saber cómo colocar el siguiente paso para evitar un esguince de tobillo o una caída en plancha. La voz desesperada de Juan, me hizo dar tal respingo que mi equilibrio brilló por su ausencia durante unos segundos - ¡Corre, mira hacia arriba! – Me dijo insistentemente. Ante tal imposición no tuve más que alzar la vista hacia lo alto, esperando la caída de un meteorito, el desplome de la cúpula celeste o algo similar. Mis ojos no daban crédito, grandes constelaciones y estrellas como Orión, las Pléyades, Sirio, La Osa menor, invadieron mi retina con tanto esplendor que por un momento creí estar de día. La falta de equilibrio que sentían mis pies, por falta de luz desapareció ante la impresión de un magnífico y espectacular cielo estrellado. Digamos que se podía ver con tanta claridad las estrellas, que la proximidad de las mismas dejaba saber la cena de los Pleyadianos u Oriónidas. En ese instante me di cuenta de lo predominante que puede llegar a ser el sentido de la vista. Si no hubiera alzado la mirada, si no hubiera observado, nunca hubiera oído. Justo al darme cuenta, que sencillamente la cúpula celeste es “magnífica”, empecé a oír el apasionante sonido de las estrellas. “El sonido de las esferas”, le llamaba Pitágoras, “la música de la vida” le llamo yo. Cada astro hace un sonido diferente al rozar con el Universo dependiendo de su velocidad de giro, peso y volumen. De ahí que combinado Marte con Venus, Sirio con la Polar y la Luna con Saturno se compone una preciosa melodía apasionante para mis oídos. Nada más concienciar la perfecta armonía y orden que reinan en el Universo, una bola de luz procedente de las Pléyades golpeó mi frente. Una voz de oxígeno, prana y vida, entró en mi cerebro unida con una sensación de frescor inigualable: - ¡Vamos a dar un paseo por el recuerdo! – Oí. El suelo que pisaba, junto con el cielo que observaba, se fueron transformando como si de una reconstrucción tridimensional se tratase. Grandes edificios hechos de mármol y cuarzo blanco se erguían orgullosos hasta el cielo. Naves extraterrestres, platillos volantes, Dioses de diferentes Universos se reunían en el mismo lugar donde yo me encontraba en ese instante, formando así una base espacial, lo que se conoció antaño como la antigua Atlántida. Oriónidas y Pleyadianos llevaban a cabo una misión genética en el planeta Tierra: Conseguir una especie animal lo suficientemente evolutiva, como para que pudieran encarnar espíritus con un mínimo de desarrollo espiritual. Grandes dinosaurios poblaban por aquellos entonces el planeta. Los Dioses se repartieron el globo terrestre. El hemisferio norte lo poblarían los Oriónidas y el hemisferio sur los pleyadianos, únicamente quedaba una zona central del planeta, la franja del Ecuador, la cuál gracias a su excelente climatología podría ser poblada con una mezcla genética en conjunto. Los dinosaurios del hemisferio norte eran más pequeños pero más inteligentes que los del hemisferio sur. Los Oriónidas aprovechando esta facultad, donaron su genética divina para aumentar su inteligencia desarrollando diferentes capacidades extrasensoriales. Los dinosaurios del hemisferio sur eran más atléticos y ágiles por lo que los Pleyadianos consiguieron perfeccionar su genética donando también parte de sus genes para el desarrollo y la perfección del cuerpo. En la franja ecuatorial del planeta, lo que las leyendas recuerdan como la antigua Atlantida y Lemuria, fue poblada por ambos dioses. Es decir se unió la inteligencia de los Dioses de Orión con la perfección corpórea de los Pleyadianos en un solo y único cuerpo. Y así nació el ser humano. La mejor genética divina realizada antes en la Tierra, empezaba a crecer y reproducirse por el planeta.
Los Dioses, avergonzados por el fallido experimento, se dieron cuenta, que se necesitaba más tiempo para que la evolución del ser humano fuera perfecta. Que por mucho que intentaran ayudarnos genéticamente, los espíritus que reencarnaban necesitaban experimentar y evolucionar a la par de su materia. Decidieron retirar sus bases de la Atlantida y Lemuria ante el caso omiso que los hombres hacían a sus consejos y dejar que los hombres evolucionaran sin su protección. Sabiendo, que era cuestión de tiempo, la llegada de un meteorito destructor que acabara con la vida existente en el planeta. Lágrimas de dolor cayeron desde el cielo, cuando los Dioses en contra de sus sentimientos retiraron el escudo protector anti-meteoritos y se alejaron de la tierra. Esas lágrimas, formaron grandes ríos que más tarde dieron luz a civilizaciones poderosas como el Nilo, el Ganges, etc. Los hombres, aterrorizados por el abandono de sus dioses, se dividieron en castas. Unos volcaron su existencia en la búsqueda y la súplica del retorno divino, y otros se dedicaron a dominar, controlar y esclavizar al prójimo. Olvidando así la existencia de sus padres divinos y los consejos morales de los mismos. Cómo era de esperar no tardó un meteorito en llegar, sometiendo así a la Tierra a lo que conocemos como la tercera glaciación. Pero, por mucho que moleste a ciertos ateos, los Dioses nunca nos abandonaron. Desde lo alto hacían sus incursiones a la Tierra avisando a tal o cual persona de que se ocultara con provisiones en distintos lugares determinados para preservar su genética. Y así sobrevivió la raza a la última catástrofe planetaria. Era la selección natural de la especie, “la ley de Darwing”, sobrevive el más fuerte, o según mi reflexión, sobrevive el que es avisado o ayudado. - Ahora es el momento de que la genética se vuelva a juntar – Escuché en lo más profundo de mi mente- - Vuestro sistema solar, se dirige hacia una zona de influencia cósmica muy fuerte. Una gran emisión de energía azotará vuestros cuerpos y mentes. Dos planetas Plutón y Júpiter agudizarán esta influencia. - Es el momento de que la raza se mezcle, de que la |